A quién tengo yo en los cielos sino a ti?


Estas palabras expresan un sentimiento muy profundo de un alma piadosa, para quien Dios significaba su mayor necesidad. Si le tiene a él, ninguna cosa le falta. Todo creyente debería poder decir al Señor "Fuera de ti nada deseo en la tierra" No significa que el anhelo expresado excluya necesariamente todo cuanto no sea de Dios, sino más bien, lo que expresa es que el Señor debe ocupar el lugar prioritario en nuestras vidas.
No podemos olvidar que mucho más importante que las bendiciones de Dios, es el Señor de las bendiciones. Sentirnos satisfechos con él, aun en situaciones de privación terrenal es evidencia de madurez espiritual, y el mejor camino para superar cualquier tipo de frustración. Pablo podía escribir desde la prisión en Roma a los cristianos filipenses diciéndoles con palabras de gozo "He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación" (Filipenses 4:11)